Alvaro Canelo
"Acariciador" de terrazas.
Buenas tardes.
Cuando necesitamos empalmar cables tipo taller, generalmente unimos cada conductor por separado, aislamos y luego encintamos el conjunto.
Los empalmes funcionan, sí, pero cuando usamos cable para alargar conexiones, el empalme es el que soporta toda la fuerza, y el eslabón más débil es -precisamente- el lugar donde unimos dos pares (o tres) de distinta procedencia.
El empalme con resina garantiza estanqueidad (de modo que la humedad no penetra en las uniones entre cables) y rigidez mecánica para cuando necesitamos tirar del cable y no queremos que se resienta la unión entre dos conductores.
Para ello usamos resina náutica, generalmente de color violeta, que ya tiene agregado un acelerante, y que fragua al agregarse posteriormente un catalizador.
El catalizador es un líquido incoloro, ácido, que se agrega al momento de trabajar con la resina y que produce el fraguado en unos 10-30 minutos.
Esta resina es ideal para uniones de cables a la intemperie y una vez curada tiene dureza y resistencia a los golpes y al rozamiento.

Primero unimos los cables respetando, si se puede, la reglamentación del color, en este caso trenzamos y soldamos para mejor unión de los conductores:

Encintamos por separado.
Cortamos a la mitad un caño plástico de 16mm en forma longitudinal. La medida del caño se elegirá de acuerdo al espesor del cable. Tenemos que asegurarnos de que la longitud del caño supere la del empalme y abarque las fundas externas de ambos cables.

Unimos las dos partes del caño plástico y encintamos con cinta de papel o similar, cubrimos uno de los extremos también, para verter la resina líquida por el otro.
Preparamos la resina, colocamos el cable vertical y vertemos la resina mientras esté líquida.
Una vez completado el fraguado se puede desmoldar, retirando el caño plástico y la cinta.
Se puede observar como las dos fundas de los cables quedan dentro de la resina, lo cual le da mayor resistencia mecánica al conjunto.

El tiempo del fraguado varía mucho con la temperatura, se acelera en verano, se demora en días húmedos y suele demorarse si agregamos catalizador en exceso, asi que tratar de respetar las proporciones recomendadas por el fabricante.
Luego podemos pintar con aerosol la unión y listo, protegida de la humedad y formando un bloque sólido.
Podemos trabajarla con la amoladora de banco para hacer más prolija la unión, y luego pintar.
Cuando necesitamos empalmar cables tipo taller, generalmente unimos cada conductor por separado, aislamos y luego encintamos el conjunto.
Los empalmes funcionan, sí, pero cuando usamos cable para alargar conexiones, el empalme es el que soporta toda la fuerza, y el eslabón más débil es -precisamente- el lugar donde unimos dos pares (o tres) de distinta procedencia.
El empalme con resina garantiza estanqueidad (de modo que la humedad no penetra en las uniones entre cables) y rigidez mecánica para cuando necesitamos tirar del cable y no queremos que se resienta la unión entre dos conductores.
Para ello usamos resina náutica, generalmente de color violeta, que ya tiene agregado un acelerante, y que fragua al agregarse posteriormente un catalizador.
El catalizador es un líquido incoloro, ácido, que se agrega al momento de trabajar con la resina y que produce el fraguado en unos 10-30 minutos.
Esta resina es ideal para uniones de cables a la intemperie y una vez curada tiene dureza y resistencia a los golpes y al rozamiento.

Primero unimos los cables respetando, si se puede, la reglamentación del color, en este caso trenzamos y soldamos para mejor unión de los conductores:

Encintamos por separado.
Cortamos a la mitad un caño plástico de 16mm en forma longitudinal. La medida del caño se elegirá de acuerdo al espesor del cable. Tenemos que asegurarnos de que la longitud del caño supere la del empalme y abarque las fundas externas de ambos cables.

Unimos las dos partes del caño plástico y encintamos con cinta de papel o similar, cubrimos uno de los extremos también, para verter la resina líquida por el otro.
Preparamos la resina, colocamos el cable vertical y vertemos la resina mientras esté líquida.
Una vez completado el fraguado se puede desmoldar, retirando el caño plástico y la cinta.
Se puede observar como las dos fundas de los cables quedan dentro de la resina, lo cual le da mayor resistencia mecánica al conjunto.
El tiempo del fraguado varía mucho con la temperatura, se acelera en verano, se demora en días húmedos y suele demorarse si agregamos catalizador en exceso, asi que tratar de respetar las proporciones recomendadas por el fabricante.
Luego podemos pintar con aerosol la unión y listo, protegida de la humedad y formando un bloque sólido.
Podemos trabajarla con la amoladora de banco para hacer más prolija la unión, y luego pintar.

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) de esa forma quedó el termocontraíble doble , pegado al cable para superar los tirones.